Abres la nevera y ahí está: un paquete de pollo para hoy mismo, un yogur al límite, media bolsa de espinacas. El primer impulso es tirarlo, pero casi todo se puede salvar si sabes cómo. Aquí tienes cinco estrategias concretas para la comida que está a punto de caducar, de la más eficaz (congelar a tiempo) a las pequeñas costumbres que evitan que vuelvas a llegar tarde. Los hogares españoles tiran más de 1.100 millones de kilos de comida al año según el MAPA, y buena parte se pierde justo así: por descubrirla un día tarde.

En resumen
  • Congela a tiempo — la mejor jugada. Hazlo antes de la fecha, no después.
  • Cocina en lote y guarda raciones, o junta lo perecedero en una receta vacía-nevera.
  • Prioriza por fecha: lo que caduca primero, delante y a la vista.
  • Distingue las fechas: el consumo preferente suele durar más; la caducidad no se salta.
¿Cansado de adivinar si la comida sigue buena? Fango controla todo lo que hay en tu nevera y te avisa antes de que caduque. Pruébalo gratis.

5 cosas que hacer con la comida por caducar

Empieza por arriba: las primeras salvan más comida con menos esfuerzo.

  1. Congela mientras esté en buen estado. Es el mejor truco de todos. La carne, el pan, el queso rallado, las sobras y casi cualquier plato cocinado se congelan sin problema. Hazlo antes de la fecha: congelar pone la caducidad en pausa. Si tienes dudas de qué aguanta bien y cómo, mira la guía para congelar alimentos.
  2. Cocina en lote y guarda raciones. Si no vas a comértelo hoy, cocínalo igual. Un pollo asado o un guiso aguantan más que el ingrediente crudo, y luego los repartes en tápers para congelar o comer entre semana.
  3. Haz una receta "vacía-nevera". Mira lo que corre prisa y monta un plato alrededor: una sopa, una crema, un salteado o una tortilla se comen sin esfuerzo un puñado de ingredientes que si no acabarían en la basura. Verduras un poco mustias, un resto de queso, media cebolla, ese trozo de pan que ya no está tierno: todo cabe. Estas recetas no piden precisión, así que son perfectas para dar salida a cantidades pequeñas e irregulares que no dan para un plato entero.
  4. Prioriza por fecha. Coloca delante, a la altura de los ojos, lo que caduca primero, en una zona fija de "comer ya", para que no se te olvide otra vez. Es la misma idea que ordenar la nevera con cabeza; te ayuda la guía de cómo organizar la nevera.
  5. Revisa antes de comprar más. Antes de salir a la compra, echa un vistazo a lo que ya tienes al borde y planifica los próximos días en torno a ello. Comprar sin mirar la nevera es la forma más rápida de duplicar productos y que caduquen los de antes.
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Descubre la comida a tiempo — para llegar a salvarla

Escanea el recibo y Fango te avisa de 1 a 14 días antes de que algo caduque. Con unos días de margen puedes congelar, cocinar en lote o planear una comida, en vez de descubrir el producto demasiado tarde. Sin registro, todos los datos se quedan en tu dispositivo.

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Fechas de caducidad en Fango

Consumo preferente y fecha de caducidad no son lo mismo

Antes de tirar nada, mira qué tipo de fecha lleva, porque de eso depende todo. El consumo preferente ("consumir preferentemente antes del…") es una fecha de calidad: pasta, arroz, conservas, legumbres secas o galletas suelen seguir siendo seguros bastante después si se han conservado bien y tienen aspecto, olor y sabor normales; como mucho pierden algo de textura o frescura. La fecha de caducidad ("fecha de caducidad" o "consumir antes del…") es una fecha de seguridad: aparece en alimentos muy perecederos como el pollo, el pescado, la carne picada o el embutido fresco, donde las bacterias pueden crecer sin que lo veas. Esos no se deben comer después de la fecha. Es la distinción que marca AESAN, y ante la duda con algo perecedero, la regla es simple: no lo comas. Si te lías con las dos etiquetas, lo explicamos a fondo en consumo preferente vs. fecha de caducidad.

Cómo evitar que te vuelva a pasar

Las cinco estrategias salvan la comida de hoy, pero lo mejor es que los productos no lleguen siquiera al límite. El problema casi siempre es el mismo: los descubres tarde. Si te avisan varios días antes de que caduquen, tienes tiempo de planear o congelar con calma; esa es la diferencia entre salvar y tirar. Y a lo largo de un año no es poca cosa: cada español desperdicia unos 28 kilos de comida al año, según el MAPA, que en euros se traduce en una compra semanal entera perdida, y la mayor parte se pierde en casa, no en la tienda.

Aquí ayuda una rutina para reducir el desperdicio: revisar la nevera un par de veces por semana, tener un sitio fijo para lo que corre prisa y no comprar de más sin mirar antes lo que ya tienes. El obstáculo es que acordarse a mano falla justo cuando vas con prisa. Ahí es donde una herramienta hace el trabajo pesado: escaneas el recibo, la lista se llena sola con una fecha estimada por producto y recibes el aviso a tiempo. Fango automatiza ese recordatorio, sin que tengas que apuntar nada ni acordarte tú. No es magia —sigues siendo tú quien cocina o congela—, pero te quita la parte que siempre se olvida: mirar a tiempo.

Si siempre es el mismo producto el que se pasa, el fallo suele estar en la cantidad que compras y no en la memoria. Una lista de la compra que lee la nevera rompe la cadena al principio: calla sobre lo que ya tienes en casa y propone solo lo que de verdad se está acabando.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago con la comida que está a punto de caducar?

Lo más eficaz es congelar a tiempo: la mayoría de los productos frescos aguantan bien en el congelador si los metes antes de la fecha, no después. Si no, cocina en lote y guarda raciones, junta lo que corre prisa en una receta vacía-nevera (una sopa, un salteado, una tortilla) y coloca delante lo que caduca primero. Antes de tirar algo con consumo preferente, míralo, huélelo y pruébalo: muchas veces sigue estando bien.

¿Puedo congelar un alimento justo antes de la fecha de caducidad?

Sí, y suele ser la mejor solución. Congélalo mientras todavía está en buen estado, es decir antes de la fecha, no después. La carne, el pan, el queso rallado, las sobras y casi cualquier plato cocinado se congelan bien. Congelar pone la caducidad en pausa, así que salvas el alimento y lo usas más adelante.

¿Es seguro comer alimentos después de la fecha?

Depende del tipo de fecha. El consumo preferente es una fecha de calidad: pasada, el alimento suele seguir siendo seguro si se ha conservado bien, aunque baje algo la calidad. La fecha de caducidad es una fecha de seguridad en alimentos muy perecederos como carne, pescado o embutido fresco, y esos no se deben comer después. Ante la duda con un producto perecedero, no lo comas. Es la recomendación de AESAN.

¿Cómo evito que me vuelva a pasar?

El problema casi siempre es descubrir el producto demasiado tarde. Una app que te avisa varios días antes de que caduque te da tiempo a planear una comida o a congelar con calma. Fango llena la lista con una foto del recibo y te manda un aviso push a tiempo, para que actúes mientras la comida todavía está buena.